miércoles, 2 de septiembre de 2009

Una rodilla para mi tía.-

El fin de semana hablé con mi tía que vive muy lejos, sin embargo la sentí muy cercana. Más que otras veces. Me alagó que me siguiera y me estimulara a la escritura. Si supieras cómo calaron tus palabras de aliento! Laliciere amiga, yo también me voy. Parece que de chica guardaba la fantasía de que el caminito que el tiempo ha borrado, me iría a llevar muy lejos de mi casa.


De mayor a menor, o de menor a mayer, tu me entiendes de lo que hablo seguramente, me entiendes mucho mejor que yo. Me siento en deuda y quisiera mandarte de regalo una rodilla nueva. Una rodilla de carne y hueso, asi funcionando. Una "flamamte" OKM, como díría Vero, una rodilla que te lleve por los bosques de suecia, que te lleve hasta el encuentro de un alce y que fundiendo tu mirada en su mirada vuelvas a verte, a ver a aquella médica recién recibida que un día se fue volando para cumplir un sueño, una beca, un estudio, un país todo novedad, una vida diferente y muchas cosas y personas por encontrar.

Qué valiente, qué poder, qué agallas! Qué ganas de tener tu fuerza, tu juventud, tu ímpetu y tu entereza, si cada vez que pienso o cuento tu historia a alguien siento como esa sensación de orgullo que siente una madre por una hija y eso seguramente te cause gracia pero es así.

Estoy orgullosa de todo lo que hiciste, de todo lo que lograste y de quien llegaste a ser. Tal vez no corresponda que sienta orgullo por eso, quién nos dice cuando corresponde o cuando tenemos derecho a sentirnos orgullosos por los demás.

Yo me siento orgullosa de vos y punto, ya está, es así, tómalo o déjalo !

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que lindo lo que escribiste... Vero "flamante okm"

Lu Sí dijo...

"gracias flamante Vero" ! tengo muchas ganas de ir a Suecia a cambiarle la rodilla por una nueva ! je