lunes, 15 de marzo de 2010

Huesos


"Tus huesos están pesado, dormidos,
parecen de plomo, se mueven por asomo
Anclados al piso no pueden más que entregarse, aplastarse, alejarse, abandonarse.

Entregan su peso, energía acumulada por milenos de existencia huesal.
Los huesos nacen pequeños, huesos bebés, crecen hasta llegar a un tamaño
determinado.

Luego siguen creciendo no en tamañano, sí en experiencia, se hacen sabios, más que cualquiera,
llevan la sabiduría de los caciques.

Esa herencia se traspasa de generaciones antañas, legado de la humanidad que se refugia en el interior de los huesos, en esa
textura entre esponjosa y a la vez rígida que protege todas las experiencias, las guarda como en cajitas, compartimientos
estancos. Quedan ahí, truncas experiencias y fluidos vaivenes que se entremezclan.

Recuerdos de guerra, castillos, reinados y demás cristos. Son nuestros ancestros, todos viviendo en el mismo espacio huesero, dentro de los que caminan y los que duermen.

Los huesos mueren? Los huesos no mueren, se quedan, perduran, sagrados huesos de la persona amada, los huesos de tu mujer, de tu hombre, los huesos de mi padre, huesos de amor.

Huesos andantes, brillantes, huesos desulmbrantes y de lo más campantes.
Huesos cubiertos, escondidos que dan la vida en un instante.
Huesos apáticos, huesos parlantes.

Estructura, pilares estáticos, volátiles. Huesos estandarizados, reglados.
Huesos para jugar, saltar, correr, salir a pasear, manejar una bici.

Huesos a veces pesados, muy presentes, demandantes.
Huesos que pasan de moda, huesos famosos, que miran de reojo.
Huesos "no pictures"

Huesos, no músculos, ni tendones, ni tejidos, ni pantalones,
huesos al fin, huesos al fon, se mueven así y asá, me entregan, me liberan.

Hueso bebé, papá y mamá hueso y los abuelos también.

Huesos, me tienen embelezada, son tantos, tan variados y están por todo mi cuerpo.
Pienso en uno y me enamoro y luego en otro y me enamoro. Huesos, huesos, huesos !"

sábado, 13 de marzo de 2010

Nacer en un balcón

Febrero sin entradas, solo una nueva vida en el balcón de mi casa.
Cuanto cuesta, cuanto dura esto de la maternidad, no es cierto?

La señora ahi empollando, la naturaleza me dice todo el tiempo cosas,
una parte de mi quiere besarla en la boca cada vez que salgo al balcón.

Se llama Isabella, asi es su nombre, nació en mi balcón y es tímida, se queda ahi chiquitita, tranquila.

Me gusta que sea ineludible verla cada mañana, cuando abro la puerta. La gata me mira preguntandome si puede y no, no puede molestar a la familia paloma que esta sola y se va a roma.


.

La sortija



"La infancia vuelve a cada instante,
mientras reviso mis estantes
a veces sigue de largo, (ni me mira),
anda con cosas importantes

Otras veces me espía,
sin que la vea se desde atrás de la puerta
Esperando que la descubra

Espera y espera
y mientras reviso expedientes,
porque me dicen que son urgentes,
ella me mira descontenta,
va perdiendo la paciencia,
la esperanza que algún día
me detenga:
la mire
la invite, a dar una vuelta
o tal vez dos,
si tengo suerte, saco la sortija"