miércoles, 16 de junio de 2010
Me sucede
jueves, 10 de junio de 2010
Italpark
Y tal parque ?
Levanté la vista y ví un ratón de mediana estatura que bajó de una nube y saltó sobre la rama de un árbol, bajó recorriendo todo el tronco haciendo giros como envolviéndolo, hasta que llegó abajo de todo.
Entró por la ventana del bar donde estaba desayunado y me agarró de la mano y me llevó hasta la esquina, tenía una fuerza que yo no podía soltarme, quería volver a pagar, agarrar mi mochila, mi cuaderno. él me decía que “no” moviendo la cabeza de un lado a otro, ¿escucharía lo que yo pensaba?
Tomamos un taxi. "Al Iltalpark" dijo el ratón. No era la primera vez que escuchaba esa vocecita.
No dije nada, no dije que no existía más, que ahora en su lugar había una plaza enorme con un Botero en la esquina y otros tantos monumentos que alguien o alguienes habían donado gentilmente. No dije que ese parque se hizo porque los vecinos del barrio hiceron Lobby con un diario conocido para que se hiciera un parque y no cualquier otro emprendimiento. No dije que ese parque de noche es peligroso, no dije que odio que las plazas esten todas enrejadas, no dije que un niño salió volando de uno de los carritos del “materhome” y murió. No dije nada.
Me ergí, me acomodé en el asiento trasero, bajé un poco la ventanilla para suevizar el olor a desodorante del automovil y me dejé llevar.
El taxista era discapacitado y tenía un auto adaptado para poder manejar. Llevaba anteojos de sol rosas con brillantinas en el marco. Tenía una barba bien ciudada y bigotes. Sonreía todo el tiempo y se dirigía con entusiasmo al tal parque.